dilluns, 26 de juliol de 2010

kit de supervivència per a regidores i regidors

Aquest proper dijous i coincidint amb el darrer ple abans de les vacances d'estiu, els regidors i regidores podran gaudir de les avantatges que els ofereix el novedós kit per sobreviure al ple municipal. "Només amb aigua i xiclet! I a sobre no m'entero de res! Com volen que aguanti cinc hores de ple?" deia carregada de raó la regidora Xxxxxxxxx.

El kit està format per: sonda nasogàstrica, sonda vesical, taps per les oïdes, Gymnopilus spectabilis i prozac.

10 comentaris:

Anònim ha dit...

coi, hauríes de dir quina regidora feia aquest comentari. Ens deixes "a mitges"...

Elena Planas ha dit...

Ha de ser força llegida, perquè és pura prosa cervantina.

Helena Solà ha dit...

Anònim,
la imaginació és una capacitat que cal treballar...

Helena Solà ha dit...

Planas, Planas...

Anònim ha dit...

Insinúan por ventura vuesas mercedes que entre los corregidores de aqüesta vallesana villa amáganse viles cabreros que nunca se han holgado con libros de caballerías? Válame Dios. Si cierta fuere tal cosa de menester sería enderezar prestamente la situación y sentar en la sala del concejo a algunos bachilleres con mayor gusto por las fantasías. Despídome ahora de vuestras fermosuras. Debo partir, presto, hacia mi siguiente batalla.

Helena Solà ha dit...

Au, Planas, va, contesta a l'anònim.

Anònim ha dit...

Vano intento, hermosa dama. No será este humilde escribano el que se bata en duelo con la sin par Elena Planas. De su mesma Villa provengo y años ha que conozco y admiro, gracias a mis leturas, la claridad de su prosa, la celeridad de su lengua y la letal finura de sus certeros razonamientos.
Loco sería si emprendiese tal desafío. Caballero soy, más no mentecato ni suicida. Rumoréase además -o asín lo afirman las malas lenguas- que si el jubón de Doña Planas levantáseis no hallariáis bajo él las dulces tersuras de una Dulcinea, si no más bien los soberbios y descomedidos atributos de un Sancho Panza. Mejor es pues, barrunto, inclinar servilmente mi cerviz ante Mi Señora Planas. Diera yo una mano por poseer la mitad de su talento, más los hados no decidieron concederme ese favor. Me retiro presto, de este campo, y ruego a Dios que otro necio, pues eso será quien la emprenda, sea el que inicie esta batalla.

Elena Planas ha dit...

Otros cohechan, importunan, solicitan, madrugan, ruegan, porfían, y no alcanzan lo que pretenden, y llega otro y, sin saber cómo ni cómo no, se halla con el cargo y oficio que otros muchos pretendieron; y aquí entra y encaja bien el decir que hay buena y mala fortuna en las pretensiones. Tú, que para mí sin duda alguna eres un porro, sin madrugar ni trasnochar y sin hacer diligencia alguna, sin más ni más te vees regidor en una silla, como quien no dice nada. Todo esto digo, para que no atribuyas a tus merecimientos la merced recebida, sino que des gracias al partido, que dispone suavemente las cosas y coloca las posaderas.

PD: Solà, atenta has destar a este mar proceloso donde vas a engolfarte, que los oficios y grandes cargos no son otra cosa sino un golfo profundo de confusiones.

Anònim ha dit...

Mi dulce señora Elena. Bien veo que todo cuanto dice vuesa merced son cosas buenas, santas y provechosas y son propias de persona muy cuerda y mejor intencionada pero ¿de qué me han de servir, si a cargo o prebenda alguno aspiro, ni tal cosa me pasó por el magín? El gobierno de una villa, ínsula o concejo se me antoja menester repleto de badulaques, enredos y revoltillos y si en mal año tal cosa se cruzase en mi camino, de sabios sería seria llevar el negocio a mi confesor para que me lo encaje y recapacite cuanto fuere menester, y no aceptar la encomienda ni aunque me la diesen entre dos platos.

Buenos y sabios son también, sin duda, los consejos que dais a Doña Helena, y en buena hora fueron dados. Si Dios Nuestro Señor decide llamar a tan alta dama a influir -o, más digo, a gobernar- los destinos de este nuestro lugar, de menester sería que se encomiende a Sus Designios y procure no errar en la primera intención, asín como que siempre tenga intento y firme propósito de acertar en cuantos negocios le ocurrieren porque, como tal y como dijo aquél, siempre favorece el cielo los buenos deseos. Me barrunto empero que si mal que bien pudimos sobrellevar en el pasado los desmanes y tropelías de los zotes e ignorantes que gobernaron nuestras vidas y haciendas fácilmente podría ella, con mayor tino y acierto -y de forma más justa y acertada- gobernar nuestras casas y personas.

Debo irme ahora, dulcísimas y fermosas Helenas, pues unos señores me aguardan. Queden vuesas mercedes con Dios y reciban el homenaje de este errante caballero que rodilla hincada en tierra les rinde sincera y justa pleitesía.

Elena Planas ha dit...

Ay, anónimo caballero, que no es a vos a quien dirigianse las de mi anteriores palabras sobre los merecimientos para escalfar sillas del concejo, que era plática sobre el reparto del puchero de los hoy comensales, que dellos era vuestra incetidumbre, aunque buena certidumbre sospecho sea.
Ruborízame tanta fina lisonja que en mis oídos vertéis, a mí, que a bien sé como trompan y embotan el conocimiento, nublando sentidos y rebañando perspectiva, así pues ruego ceséis en el cometido. Sobre el dulce néctar que mi jubón esconde, ya os digo y no miento que bien alejado lo tengo de las malas lenguas, que tan poco placer procuran. Y jamás me encontraréis en duelo, siendo más de carnestolendas contiendas y poco dada al topetazo de cabestros. Buen camino errante caballero.